La cascada invertida

Muévete, sueño, tú…la casualidad o causalidad, no sé, ha hecho coincidir estos días varios acontecimientos que no dejan de ser curiosas coincidencias: movimientos sísmicos y sociales. El marco paraguas que los sostiene es la capacidad de activación que tenemos las personas para, a través del lenguaje, movilizarnos y provocar reacciones. En la teoría nada nuevo. En la práctica, puede que algo útil, especialmente en tiempos electorales.

De esta manera, resulta interesante comprobar cómo estos días asistimos al movimiento 15M en un contexto incierto para los políticos, los medios y los propios ciudadanos (por cierto, interesante post de un grande en esto de la ComPol y las redes, Xavier Peytibi).Y es que como desarrolla el colega Entman en su renombrado Modelo de la activación de cascada (y perdón por el resumen tan simplista), cuando los políticos son capaces de activar mensajes coherentes (él habla para eso de variables como motivación, congruencia cultural, entre otras), consiguen hacer permear sus discursos en estadios inferiores de la cascada (medios de comunicación, por ejemplo) y viceversa con los ciudadanos (que él sitúa en el tercer y último estadio de la cascada). Pero entonces, ¿qué sucede cuando no son capaces de activar estos mensajes? ¿qué sucede cuando son los últimos estadios los que son los que activan el discurso? Entman habla entonces de la falta de congruencia y de fuerza de los mensajes, por parte de los políticos, para conseguir activarse. En mi opinión, Entman está en lo cierto. Los organizadores y asociaciones que promueven el 15M han conseguido con su coherencia de discurso activar mensajes tanto en los medios de comunicación, como en los políticos. Han conseguido hacerse oír, ser una ola, formar una cascada..sí, sólo que invertida. Y por ello se han convertido en noticia.

Y es que, cuando detrás del lenguaje, hay poderosas razones como puedan ser, la vivienda, o el paro (por citar dos), se produce una marea difícil de abarcar, de medir y de controlar, aunque para crecer tenga que invertir su fluir normal. Es entonces, cuando más que las palabras, nos suenan las causas, las canciones, y la lírica. Del papel escrito, al No pasarán, del Congreso, al No a la Guerra.

Estos días sísmicos ponen de manifiesto dos cosas, seguro que más. La primera, que la política y los políticos no siempre tienen un discurso potente aunque saturen los medios. Y por otro lado, que los ciudadanos cuando se organizan y se mueven, desarrollan corrientes invertidas, muy potentes e interesantes.

Por cierto, hablando de lírica, de música y de letras, no quiero dejar pasar la oportunidad de felicitar a Sonia Bueno, una poeta amiga que acaba de conseguir el Premio Internacional de Poesía Joven Fundación Centro de Poesía José Hierro con su obra, Retales. Una combinación perfecta para poner ritmo, comas y metáforas a estos días inciertos, que te recomiendo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s